Cuentos chinos, curiosidades

Nos gustan mucho los cuentos, eso lo sabéis todos. Por eso, nos gustan expresiones como “vivir del cuento”, “ser un cuentista”, o contar un “cuento chino”, jeje. El caso es que navegando por la red, nos encontramos con una antología de cuentos chinos que hemos pensado en comentaros. Se trata de una publicación de la Casa Editorial Abismos, mexicana, pero hemos encontrado varios esfuerzos editoriales por reunir lo mejor de autores como Confucio o Lao Tse, junto con obras de cuentistas más modernos. por ejemplo una recopilación de cuentos de Rolando Sánchez Mejías, u otra de Alonso Coronado.

Aprovechando esta excusa, que nos ha gustado, hemos pensado dejaros un par de cosas curiosas sobre los cuentos chinos. En primer lugar os dejamos este vídeo del Instituto Cervantes de Pekín, elaborado con experiencias, dibujos y ayuda de niños chinos, titulado “Un nuevo cuento chino”, a ver si os gusta:

Os acercamos también una fábula china sobre la honestidad: La Flor de la honestidad. Y es que estamos flipando con este paseo improvisado que nos estamos dando por la cultura oriental, y en concreto por el mundo de las fábulas y los cuentos. Tiene todo el sentido, es una cultura milenaria con un torrente de talento e imaginación desbordante, pero nunca nos había dado por pasear entre cuentos chinos.

Por último os facilitamos un brevísimo cuento que encontramos en el blog nubes de dosis diarias, como cuento popular chino, que nos ha gustado: La Cola del tigre:

“Una vez, Confucio caminaba junto a un discí­pulo por unas montañas de tupida arboleda. Sentí­an mucha sed, por lo que mandó a su alumno que bajara al riachuelo por un poco de agua. Cuando Zi Lu, el adepto, se incorporó después de saciarse en la cristalina corriente, sintió que su cabello se erizaba al ver a un tigre que se le vení­a encima. Fracciones de segundo antes de que la terrible fiera lo derribara de un golpe, se hizo a un lado y se apoderó, no supo cómo, de la cola del animal y tiró de ella una y otra vez. Al final, vio que el felino se alejaba gimiendo. El atónito discí­pulo se quedó con la cola del tigre en las manos.
Un buen rato después, cuando hubo recuperado la calma, volvió con el agua y el exótico botí­n de su hazaña. Zi Lu le preguntó al maestro cómo matan al tigre los más valerosos, Confucio le contestó:
-Los héroes lo hacen asestándoles golpes en la cabeza, los menos valientes lo hacen tirando de sus orejas, y los cobardes se apoderan únicamente de la cola.
El discí­pulo de Confucio se sintió avergonzado. Arrojó lejos la cola del tigre y metió una piedra en su bolsillo. Odiaba a su maestro creyendo que lo habí­a enviado por agua para que lo matara la fiera. Querí­a vengarse con esa piedra justiciera, pero antes preguntó:
-Maestro, ¿cómo matan los más valerosos?
-Los más valerosos matan con el pincel, los menos valientes lo hacen con la lengua.
-¿Y los cobardes?
-Con la piedra en el bolsillo.
El discí­pulo se estremeció de miedo y se puso de rodillas ante su sabio tutor. De allí­ en adelante se convirtió en el alumno más fiel y más brillante de Confucio.”

¿Os ha gustado? Esperamos que sí… ¡Un saludo, regalacuenteros! ¡Nos dejamos de cuentos chinos, y nos volvemos a nuestra tarea con los cuentos de regalo para la profesora! ¡ Hasta la próxima!