Alimentación en los colegios. ¿Qué come mi hijo en el comedor escolar?

Ayer hablábamos de la alimentación infantil y de la importancia de los buenos hábitos alimenticios. Cómo hay que concienciar a las familias de esto. Además explicábamos las repercusiones beneficiosas para la salud de los niños si comen bien y variado. Pero teniendo en cuenta que casi el 40 por ciento de los niños comen en el comedor escolar, ¿qué pasa con la alimentación de los mismos?  A continuación hablaré de ello.

Alimentación en el comedor escolar

Lo primero que quiero decir es que cada vez hay más higiene y control en los comedores escolares, asi que en ese sentido los padres pueden descansar. Y aunque no se puede hacer una comida personalizada para cada niño, sí que existen menús especiales para alérgicos y celiacos en muchos de los centros escolares.

comedor escolar
Además de un menú equilibrado, en el comedor escolar es importante el control y una presentación atractiva de los alimentos

En educación están bastante concienciados de la importancia de la buena alimentación de los niños. La mayoría de colegios para los alumnos de infantil ofrecen una tabla de lo que tienen que llevar los niños para media mañana. En ellas solemos encontrar alimentos sanos como fruta, yogures, zumos… Creando un nexo de unión entre padres y colegios para ayudar aumentar la ingesta de fruta y de productos sanos en los recreos. Aparte en muchos centros se han retirado las máquinas expendedoras de bollería industrial y bebidas azucaradas.

¿Qué come mi hijo en el comedor escolar?

Al igual que en los almuerzos, también hay concienciación en cuanto a los menús escolares. Son variados y suelen cumplir con las recomendaciones alimenticias. El problema es que una cosa es la que se sirve y otra la que come el niño. De ahí la importancia no sólo del menú, si no también del personal asignado al cuidado y control de los niños en ese momento.

Los centros deberían saber qué es lo que comen y qué es lo que dejan los alumnos. Si es por capricho del niño, eso se puede corregir con personal atento y hablando con los padres. Pero a veces no es cuestión de gusto, si no de presentación. ¿A quién le gusta un filete recalentado? ¿o una sopa fría? Con respecto al pescado, también se sabe que en barritas y sin espinas los niños lo comen mucho mejor. Por tanto, los comedores escolares deberían no solo dar una comida saludable, si no también con buena presentación. Y teniendo en cuenta que al recalentar se pierden muchos nutrientes esenciales, deberían evitarlo o compensarlo en los alimentos fríos.

Mi conclusión es que no se puede dejar la responsabilidad de la buena alimentación solo en manos del colegio o de los profesores. Si no que es necesaria una estrecha relación entre padres y escuelas para que entre ambos puedan crear esos hábitos alimenticios saludables y necesarios para los niños.

Me despido con un vídeo. Te cuento de qué va: Un proyecto educativo en una Escuela sobre alimentación saludable. A ver si os gusta. ¡Vamos allá!