¡Hola a tod@s! Ya estamos en la época de las fiestas de los colegios y en breve empezarán las fiestas de graduación. Ya sean fiestas de graduación de infantil, primaria o de instituto, son fiestas para celebrar el fin de una etapa y el comienzo de otra. A veces con despedidas de los compañeros y profesores que los han acompañado este tiempo. Por eso son ideales nuestros regalos para profes, ya que son un regalo único donde tanto profes como alumnos pueden ver las fotos de sus compañeros. Y todo esto dentro de un cuento lleno de magia e ilusión.

Fiestas de graduación infantil

Todas las fiestas de graduación tienen su gracia, pero nosotros nos vamos a centrar en las infantiles. Los pequeños son nuestra devoción, con sus ganas de aprender, bondad y docilidad frente al mundo. Con el cambio a primaria, pasan a una etapa donde los juegos dan paso a los exámenes, y poco a poco a la adolescencia. Tanto con el paso de guardería a colegio, como de infantil a primaria  desde hace unos años se instauraron también las fiestas de graduación. Lo que en principio estaba reservado para los de 18 años o fin de carrera.

En estas fiestas no es necesario gastarse dinero. Con cartulina negra y un poco de imaginación es fácil hacer birretes para los niños. Y con una camisa o camiseta blanca se completa el look. Estos disfraces harán las delicias de padres y pequeños.

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Pegas a las fiestas de graduación

Hace unos días escribíamos sobre Emilio Calatayud, un juez de menores que pide sensatez a los padres y a la sociedad. Las fiestas de graduación infantiles, si se ven como un día donde los niños pueden disfrutar por última vez de sus compañeros y profes de esta etapa, están bien. Pero es un error que se consideren como un premio a los niños por algo que es su deber. Y peor todavía si se les compran regalos desorbitados. Si se cae en este error, el niño asocia que tiene que estudiar para recibir un premio. El niño ya no lo considera su deber. Tampoco estudia porque le guste. Se acostumbra al niño a que por cada cosa que haga debe recibir un premio, haciendo personas infantiles y déspotas.

Otro problema es cuando los colegios para celebrar estas fiestas exigen un atuendo caro. Peor aún cuando hay que hacer una serie de regalos que no todas las familias se pueden permitir. Aumentando así la desigualdad. Por eso si tú hijo va a celebrar la graduación, os deseamos un día feliz, pero que no sea algo para estropear al niño, sino un regalo que quede en su recuerdo.

 

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