Carta abierta sobre Miguel, cofundador de regalacuento.com.

Hola a todos, regalacuenteros. Este artículo  lleva en mi cabeza ya 4 meses, pero me ha costado un montón ponerlo negro sobre blanco. Como sabe todo el que se asome a “Quiénes somos”, o los más cercanos al equipo, regalacuento.com tiene detrás un equipo muy chulo, que además ha crecido desde entonces con editores de cuentos y otros profesionales que nos ayudan, pero sobre todo tiene, y digo TIENE, tres patas.

Una es Lara: imaginativa, maestra, mamá… un imán para los niños y una suerte enorme para esta web. Si algo le gusta a Lara, le gusta a las mamás y a los niños. De manera que es una pata imprescindible. Otra pata de este trío es Miguel: el más creativo de todos con diferencia, mente inquieta y emprendedor. Muy emprendedor. Si hay algo que no sabemos hacer alguno de los tres (muuuuuchas veces pasa eso…) es el primero que se pone las pilas y lo saca adelante. Nos encantó ficharle (es el más recientemente incorporado). Ver la cara de ilusión el día que aparecimos Lara y yo con el contrato (el primero de su vida) en el Ramón y Cajal, mientras recibía quimioterapia, fue un lujo para nosotros. ¿Se puede sonreír cuando te duele todo y estás hasta el gorro? Sí, se puede. Lara y yo lo sabemos. Lo hemos visto. Muchos días, y entre todos, aquel. Y la tercera pata soy yo, Ignacio. Dirijo el tinglado por edad, nada más que por eso. Tengo más fracasos a la espalda, y eso las hace más anchas.  Y también paso la vida entre niños: Alumnos, hijos, sobrinos, campamentos y cualquier chaval que pase por mi lado. Es un equipo que me encanta, porque estamos bien juntos, somos hermanos, nos conocemos, sabemos por dónde cojeamos cada uno, y es una gozada ver crecer algo que hemos hecho entre los tres. Y digo los tres porque somos los de primera fila, pero el resto de hermanos (somos ocho, tenemos esa enorme suerte) han echado una mano muchas veces. Impagable, por ejemplo, la ayuda de Alex, una de las cabezas pensantes de Marcasfera, con la web, los blogs y demás.

Bueno, a lo que iba: ¿Porqué escribo esta entrada? Será, con toda seguridad la más personal de este blog, pero creo que debía hacerla aquí. No sé por qué ahora, pero la escribo porque me sale a borbotones. Resulta que Miguel nos dejó hace cuatro meses, y este equipo (y la familia, y sus amigos, y… todo el que le conocía) se ha quedado tocado. Pero quiero expresar cómo está siendo, porque estamos contentos. Sí, contentos.

Es un lujo tener una familia numerosa (Miguel es el canijo) y ya es hora de que se oiga esto, y no tanto: “Estáis locos” o “Sois unos irresponsables” como tantas veces hemos tenido que oír como hijos y padres de familia numerosa. Es un lujo. Tenemos una experiencia de vida con este acontecimiento de Miguel, durante los seis años que ha durado la enfermedad y viendo cómo ha fallecido, que nunca habríamos tenido si mis padres no hubieran abierto las puertas al undécimo embarazo, octavo a término. Por otra parte, somos cristianos. Las marcas deben ser lo más políticamente correctas posible, para no perder clientes por tal o cual ideología o religión, pero aquí no funcionamos así. No nos importa que sepa todo el mundo que los miembros del equipo de regalacuento somos cristianos. Y estamos convencidos, sabemos, que Miguel no está muerto. De manera que aunque la separación nos ha dejado tocados, estamos contentos. Él es la primera causa (ha pasado del tirón al primer puesto en nuestra lista de razones) por la que creemos en la vida eterna. Es lo único que puede explicar que haya sufrido, aguantado, reído, vivido y fallecido como lo ha hecho. Estamos seguros. De manera que hablamos de él en presente. Y este equipo, sigue siendo de tres.

Supongo que cuando la vida es eterna, tendrás tiempo para todo. Así que sé también que algún ratillo le está echando Miguel a nuestros trabajos, diseños, cuentos y esfuerzos. Cada vez que pienso una idea nueva, pienso qué diría Miguel. De manera que estamos de luto, sí. Duele separarse. Pero es un luto de color en nuestras vidas. Estamos contentos. Mis hijos están contentos (¡Qué miedo cuando tuve que decírselo! Y resulta que también en eso Dios ayuda…).

Y en el trabajo, también estamos contentos. Así que en regalacuento, como no podía ser de otra manera, el luto se nos presenta lleno de colores, de dibujos, de niños, de sonrisas y de buen rollo.

¿Como se sostiene algo sobre tres patas si le quitas una? ¡Imposible! A no ser que le enganches desde el cielo una cuerda que lo sujete. Desde ese momento el trípode no se caerá aunque las patas flaqueen… Pues bien, así estamos.Y ahora, a escribir, a pensar, a editar y a dar color a las ideas.

Miguel es un cachondo mental, “jaxondis” dice él, que cuando se despedía de cualquiera juntaba las manos e inclinando la cabeza decía “Arigató”. Pues eso, ARIGATÓ, hermano. Gracias. Seguimos p´alante.

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Ignacio Rivas Chéliz

Director www.regalacuento.com